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Truficultura en Chile
15 de
Junio 2009
La Trufa
es un hongo hipogeo (que
crece bajo suelo) muy
apreciado en el mundo
culinario. Corresponde a
varias especies del
genero Tuber,
siendo las mas conocidas
la Trufa Negra (Tuber
melanosporum) y la
Trufa Blanca (Tuber
magnatum). Ambas
especies son
consideradas los
productos alimenticios
gourmet más caros del
mundo alcanzando valores
cercanos a los $ 800.000
/Kg. para la Trufa Negra
a más de $ 3.000.000
/Kg. para la Trufa
Blanca, de allí el gran
interés que existe en
introducirlo y
cultivarlo en truferas
artificiales, realidad
de la que también se ha
“contagiado” Chile.

Trufa
Negra
(Tuber melanosporum)

Trufa
Blanca
(Tuber magnatum)
Ambas
especies se distribuyen
naturalmente en Europa
concentrándose en
Francia, España e Italia
para el caso de la Trufa
Negra y sólo el Norte de
Italia para la Trufa
Blanca. Sin embargo,
debido a la constante
presión de explotación
del recurso silvestre se
ha observado, desde la
década de los 50s del
Siglo XX, una marcada
tendencia en la
disminución de la
producción o
fructificación de ambas
especies. Lo anterior
sumado al incremento de
la demanda a nivel
mundial por este tipo de
hongos, ha hecho subir
el precio del producto
generado un creciente
interés por realizar
cultivos.
Todas las
especies del género
Tuber (así como la
gran mayoría de los
hongos y setas
silvestres) corresponden
a Hongos Micorrícicos,
es decir, a hongos que
establecen una suerte de
simbiosis con varias
especies de vegetales.
Es decir, para lograr la
producción de estos
hongos es necesario
establecer plantaciones
de las especies arbóreas
o arbustivas específicas
para cada caso y esperar
la aparición de los
hongos después de una
determinada cantidad de
años. La Trufa Negra
establece simbiosis
naturales con vegetales
del género Quercus,
Fagus, y otras similares
y la Trufa Blanca con
árboles del genero
Populus. Entonces
estableciendo
plantaciones de estos
árboles que han sido
“inoculados o
infectados” con sus
correspondientes hongos,
es posible establecer
una trufera artificial.
También es posible
obtener truferas con
otras especies
secundarias que además
pueden presentar un
ingreso anexo a la
truficulturas; tal es el
caso de truferas de
Trufa Negra establecidas
con Avellano Europeo (Corylus
avellanus) o con
Roble Nativo (Nothofagus
spp.)
Trufera
artificial del Norte de
Italia
Truficultura
una forma de
diversificar
la oferta agraria en
Chile
Existen
varios países que desde
hace una década han
iniciado proyectos para
introducir truferas
artificiales. Tal es el
caso de EEUU, Australia
y Nueva Zelanda que ya
han comenzado a cosechar
sus primeras trufas.
Chile comenzó este tipo
de investigaciones
formalmente en el años
2002 en los alrededores
de Talca gracias a un
proyecto FIA y recién
este año (2009) se han
obtenido las primeras
cosechas. También el año
2006 la Universidad de
Concepción inicia
investigaciones en esa
línea. La Universidad
Austral junto con
integrantes de la
empresa Micotec también
dan comienzo a una
importante investigación
ese mismo año,
tendientes a establecer
truferas con Trufa
Blanca infectado o
inoculando árboles
adultos por lo que se
espera acortar los
tiempos de producción en
varios años.
Con
motivo de esta
investigación Rubén
Medina, socio fundador
de Micotec participó el
año 2007 en una gira por
Europa donde entre otras
cosas pudo constatar en
terreno las condiciones
edafo climáticas de
zonas truferas en
Barcelona (España) y en
Citta di Castello
(Italia).
 
Foto Izquierda: Rubén Medina, Biólogo en una trufera artificial al
Norte de Italia. Foto
Derecha: Efecto
“Quemado”
En la
foto se puede apreciar
el efecto denominado
“Quemado” alrededor de
un árbol trufero, ya que
el hongo segrega
sustancias que eliminan
la vegetación
circundante y
corresponde a uno de los
indicadores de la
presencia de trufa
negra.
En la
ocasión tuvo oportunidad
de cocinar y degustar
diversas preparaciones
en Italia.
Se pudo
además constatar y ver
la verdadera pasión que
se vive en torno a estos
productos, al punto que
hacen ferias y
festivales de las trufas
“Tartufo”.

Feria
del tartufo en la ciudad
de Alba
El
proceso de producción de
trufas en una trufera
artificial consta de las
siguientes etapas.
1-
Selección
del sitio y preparación
del suelo:
Este etapa puede ser
vital para lograr el
éxito de la trufera ya
que no todos los suelos
sirven. Hay que escoger
entre suelos con pH
alcalino de ser posible
y que tengan gran
cantidad de piedra
fragmentada. Si no se
cumple con estas
exigencias hay que
proceder a enmendar los
suelos con caliza para
subir el pH. También hay
que evitar suelos con
problemas de drenaje y
que hayan sido
utilizados en cultivos
frutícolas donde se
realizaron aplicaciones
de pesticidas. En Chile
los sitios que han
entregado mejores
resultados son aquellos
que tienen suelos
profundos de tipo franco
a franco arenosos y que
estén en lugares
geográficos no muy secos
durante el verano.
2-
Plantación o
establecimiento de la
trufera:
Se plantan los árboles
en densidades que van de
400 a 600 plántulas por
Ha. Para ello se
utilizan plántulas
producidas en viveros
que ya traen las
micorrizas establecidas,
es decir que ya tienen
las trufas inoculadas).
Esta parte es vital por
lo que siempre se
sugiere adquirir estas
plántulas en viveros que
certifiquen la
inoculación. También es
común montar los viveros
para autoabastecerse de
plántulas, para ello hay
que importar los
inóculos desde Europa.
3-
Mantención de la trufera:
Este es el periodo más
largo del cultivo ya que
suele durar de 5 a 8
años, que es el tiempo
que se espera hasta
obtener las primeras
recogidas de trufas.
También muchas de las
actividades realizadas
en esta etapa se deben
continuar
indefinidamente para
garantizar producciones
todos los años.
Generalmente consiste en
recomponer el pH
alcalino, recoger hojas
para evitar
acidificación, realizar
podas, etc.
4-
Cosecha o
recogida de trufas:
Para la
Trufa Negra (Tuber
melanosporum) se
realiza en invierno,
desde finales de Mayo a
principios de Agosto y
para la Trufa Blanca (Tuber
magnatum) se
concentra en otoño
después de las primeras
lluvias. Como estos
hongos crecen bajo suelo
son indetectables, por
esta razón se utilizan
perros o cerdos
entrenados para realizar
esta búsqueda. Es decir,
es necesario considerar
con mucha antelación el
entrenamiento de a lo
menos un animal para la
recogida, el cual pasa a
ser una pieza vital en
el proceso productivo.
Luego las
producciones se repiten
año tras año,
produciéndose un
incremento progresivo en
la cantidad cosechada.
Este incremento depende
de varios factores como
clima, tipo de suelo,
tipo de manejo, especie
arbórea asociada, etc.
En algunas truferas
artificiales
establecidas en Estados
Unidos y Nueva Zelanda
se han reportado hasta
16 kilos por hectárea de
Trufa Negra, sin
embargo, aun falta que
estas plantaciones
alcancen mayores
potenciales ya que
apenas se llevan algunos
años de proceso,
pudiendo incluso llegar
a sobrepasar los 40 kg
por hectárea, generando
una gran rentabilidad a
mediano plazo.
Uno de
los mayores
inconvenientes en la
producción de trufas es
la espera que se debe
hacer para obtener las
primeras recogidas. Este
problema puede ser
resuelto inoculando
árboles adultos: de esta
manera se acortan los
tiempos a prácticamente
la mitad del tiempo y se
aprovechan recursos
forestales ya
establecidos. Esta
tecnología recién está
siendo implementada en
Chile para trufa blanca,
aunque ya ha sido
probada para trufa negra
en España.
Se espera
que en los próximos años
se incremente
notoriamente la
superficie de truferas
artificiales
establecidas en nuestro
país. Según datos
extraoficiales podría
estar cerca de las 80
hectáreas en la
actualidad, distribuidas
en la zona centro sur de
Chile.
Nuestra
empresa ha estado
apoyando el desarrollo
de la industria de
hongos exóticos desde
sus comienzos y se pone
a disposición de
particulares ó empresas
que deseen implementar
una trufera.
www.micotec.cl
MICOTEC
LTDA
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